
Todos hemos visto alguna película o documental sobre el hombre prehistórico y hemos sido incapaces de entender lo que se decían entre ellos; los gestos nos ayudaban a interpretar lo que uno le intentaba comunicar al otro, pero no era fácil. Así estuvo viviendo la humanidad durante muchos siglos, hasta que con el tiempo y la comunicación se originó un hecho relevante que nos hizo progresar sustancialmente: la aparición del lenguaje oral.
Esto transformó enormemente nuestros cerebros permitiendo una mayor capacidad para transmitir conocimientos, incrementar las relaciones sociales e iniciar el desarrollo de la cultura; es decir, el lenguaje oral nos hizo evolucionar, nos perfeccionó como seres humanos.
¿Y LA CAPACIDAD DE LEER?
Nuestro cerebro nace con los circuitos básicos de la vista y del habla, pero no hay un circuito de la lectura: había que crearlo. Cuando el hombre conectó un objeto (o un concepto o una emoción) con un sonido y con un símbolo, estableció el primer circuito de la lectura… ¡y empezó la historia! (el período anterior a la escritura se conoce como prehistoria). Con el tiempo, esos símbolos (dibujos triangulares, jeroglíficos, etc.) se fueron convirtiendo en caracteres, letras y palabras, que tenían un significado.
Investigaciones actuales demuestran que el proceso de formación de los circuitos cerebrales de la lectura se empiezan a construir antes de la alfabetización formal (aprender a leer y escribir en el colegio), cuando los niños pequeños escuchan cuentos leídos por adultos sobre todo si ven las ilustraciones de las historias que escuchan. ¡No es una tontería contarles cuentos a los niños mientras ven los dibujos y pasan las páginas!
¿CÓMO AFECTÓ AL CEREBRO LA CAPACIDAD DE LEER?
Se ha podido comprobar que la lectura activa varias áreas cerebrales situadas en ambos hemisferios, estableciendo conexiones entre ellas; eso significa que, cuanto más y mejor leemos, mayor número de conexiones se van formando y más se perfecciona este circuito cerebral. Además, se ha visto que, cuando nos sumergimos en una lectura, se activan en nosotros las áreas cerebrales relacionadas con el contenido que estamos leyendo (por eso, cuando leemos una escena de suspense, parece que nos pasa lo mismos que al personaje del libro). Según la destacada académica, neurocientífica y defensora de la lectura Maryanne Wolf, profesora en la Universidad de California (UCLA), “cuanto más leemos más se va desarrollando ese sistema de conexiones en el cerebro de forma acumulativa”; es decir, la lectura modela nuestro cerebro ampliando nuestra capacidad de pensar.

5 RAZONES PARA LEER MÁS
La reconocida psiquiatra y escritora Marian Rojas Estapé recoge cinco motivos fundamentados en la ciencia y en la experiencia que deberíamos tener en cuenta más a menudo. Estas son las cinco razones que presenta:
- Leer protege el cerebro reduciendo el deterioro cognitivo (edad) y aminorando el avance de enfermedades como el Alzheimer, porque es una actividad que implica un “entrenamiento complejo para diferentes áreas cerebrales que deben coordinarse, conectarse y trabajar juntas” (atención, memoria, imaginación, lenguaje…).
- Leer te da estructura mental, es decir, te enseña a pensar mejor, a razonar con más claridad, a relacionar conceptos, a procesar mejor la información… “es como si estuvieras expandiendo constantemente el mapa interno de tu mente. Cuanto más lees, más conectadas están las diferentes áreas de tu cerebro entre sí”.
- Leer te hace más capaz de entender el mundo que te rodea, porque aprendes referencias nuevas, contextos, ideas, formas distintas de ver las cosas, más recursos mentales. “Alguien que lee sobre psicología puede entender mejor sus relaciones. Alguien que lee sobre historia puede interpretar mejor el presente. Alguien que lee sobre ciencia puede tomar mejores decisiones sobre su salud. Por tanto, la lectura es una herramienta real para desenvolverte mejor en la vida”.
- Leer te hace más empático, puesto que al leer una novela, una biografía u otro relato, te ayuda a ponerte en el lugar del otro, a entender mejor a las personas y sus motivaciones (aunque no las compartas), y eso te obliga a salir de tu perspectiva y entender que hay otras formas válidas de ver el mundo tan legítimas como la tuya. “Las personas que leen con frecuencia suelen ser más sensibles a las señales emocionales de los demás, más capaces de escuchar sin juzgar de inmediato, más abiertas a entender contextos antes de sacar conclusiones (…) la lectura te hace más humano”.
- Leer te hace una persona más interesante, ya que te permite contar historias leídas, perspectivas, referencias culturales, usar anécdotas y ejemplos para explicar ideas complejas de forma sencilla. “La lectura no solo transforma tu cerebro por dentro, también te da la capacidad de aportar valor en cualquier conversación”.
Plan de Mejora de la lectura
Por estas razones y alguna más, desde hace unos años hemos implantado en el colegio un Plan de Mejora de la Lectura y cada aula tiene su biblioteca; este plan tiene una fase que se realiza en el colegio (lectura en voz alta, actividades de comprensión lectora, ejercicios de entonación y uso adecuado de los signos ortográficos…) y otra que se realiza sobre todo en casa, siendo la más importante la lectura obligatoria y la realización de la ficha correspondiente. Las ideas expuestas en este artículo muestran lo fundamental que es que sostengáis esta responsabilidad en vuestros hijos para que maduren al máximo sus capacidades intelectuales, se desarrollen integralmente lo más plenamente posible y crezcan en todas sus dimensiones (intelectual, moral y espiritual)…porque, por la falta de hábito de lectura y la velocidad con que vivimos habitualmente la vida, existe la posibilidad real de perder la capacidad de leer…pero eso es materia a tratar en otro momento.